domingo, 26 de agosto de 2018

Lectura 2

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Guerra de los Boers, Imperialismo Británico en África

Anteriormente hemos escrito sobre el comienzo de la intervención británica en el sur de África. En el marco del imperialismo inglés, los intereses comerciales de la metrópoli entraron en conflicto con la población bóer (primeros colonos de origen holandés). Durante prácticamente todo el siglo XIX, se vivió una relación tensa, pero sin llegar a mayores. El descubrimiento de oro y diamantes en la región, catapultó el conflicto que llevó a la Guerra de los Boers. 
Los antecedentes de la "Guerra de los Bóers"
En 1890, Cecil Rhodes era el primer ministro de la Colonia del CaboRodhes, era un importante defensor de la política expansionista del imperio. El objetivo del gobierno inglés era consolidar "una África inglesa desde el Cabo hasta el Cairo". Pero las dos pequeñas repúblicas origen bóer (el Transvaal y el Estado Libre de Orange) se interponían.
Al descubrirse diamantes y oro en territorio de Transvaal aumentó el interés en África del Sur. Pero los gobernadores de Transvaal se negaron a aprobar la instalación de corporaciones mineras. Comenzaron, entonces, las operaciones de los ingleses en busca del conflicto bélico.
La tensión llegó a su clímax durante la llamada “incursión de Jamenson”. En diciembre de 1895. Leander Jameson y sus policías incursionaron en Transvaal, e intentaron provocar un levantamiento de trabajadores ingleses expatriados (Uitlanders). El presidente de Transvaal derrotó facilmente a los invasores, sin que éstos cumplieran su objetivo.
Pero a partir de esto, la tensión entre bóers y uitlanders aumentó. Ambos estados bóers renovaron una alianza defensiva y presentaron un ultimátum a los ingleses de Colonia del Cabo. Los británicos lo rechazaron y la "Guerra de los Bóers" estalló el 11 de octubre de 1899.
La "Guerra de los Bóers" (1899-1902)
La avasalladora superioridad de hombres y tecnología del ejército de Inglaterra se impuso sobre las recién formadas repúblicas bóers. Hacia mediados de 1900, la guerra entre ejércitos había sido ganada por los británicos. Pero se mantenían a la defensiva grupos guerrilleros bóers, que fueron derrotados recién en 1902.
En 1902, se firmó el Tratado de Vereeniging. En él los bóers debieron aceptar el dominio británico, aunque con posibilidad de lograr el autogobierno más adelante. En 1910, Inglaterra creó la Unión de Sudáfrica, que incluía la Colonia del Cabo, el Estado Libre de Orange, el Transvaal y Natal. La Unión de Sudáfrica recibió una "semi-independencia", siguiendo el modelo del Dominio del Canadá.
¿Quiénes eran los Boers?
¿Cómo se dio la Guerra?
¿Cuándo estallo la guerra de los Boers?

lecturas para comentar 1

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Lectura 1
Guerra del Opio: Antecedentes, Causas y Consecuencias


La Guerra del Opio es el nombre del conflicto bélico entre China y Gran Bretaña que tuvo lugar entre 1839 y 1860. En realidad fueron dos guerras diferentes: la primera empezó en 1839 y se alargó hasta 1842 y la segunda dio comienzo en 1856 y acabó en 1860. En esta última también participó Francia apoyando a los británicos.
Los antecedentes de esta guerra hay que buscarlos en las rutas comerciales abiertas entre China y Occidente siglos antes. Con el paso del tiempo y con las tendencias aislacionistas de los emperadores chinos, la balanza comercial empezó a perjudicar mucho a los europeos. Estos, para equilibrar el comercio, comenzaron a vender opio en el país asiático. Los intentos de los gobernantes chinos de prohibir la importación del opio, que se convirtió en un gran problema de salud pública, llevaron a los británicos a atacar Hong Kong, lo que inició la guerra. La derrota final china provocó que estos aceptaran tratados comerciales negativos para sus intereses y que admitieran que el opio siguiera llenando sus calles.
Europa siempre había mirado a Oriente como un lugar con grandes posibilidades comerciales. No hay que olvidar que el propio descubrimiento de América tuvo como origen el intento de encontrar una ruta para llegar a Asia de forma más sencilla.
En el siglo XVI comenzó un importante intercambio comercial entre China y Europa. En un principio, españoles y portugués tomaron ventaja, e incluso establecieron algunas colonias en India y Filipinas.
Sin embargo, los emperadores chinos demostraron una fuerte tendencia aislacionista. No querían que llegaran influencias culturales y políticas a su país y solo dejaron Cantón como zona abierta al comercio.
Además, los productos europeos fueron cargados con fuertes trabas y, en poco tiempo, el desequilibrio entre las importaciones y exportaciones era muy grandes, siempre favorable a los asiáticos. Ante esto, España decidió vender opio para intentar paliar ese déficit.
También Gran Bretaña intentó establecer rutas comerciales con China. Existían varios productos en los que estaban muy interesados, como el té o la seda, pero no eran capaces de colocar sus propios productos en el mercado asiático.
Al final, decidieron seguir el ejemplo de España y empezaron a vender el opio que obtenían de su colonia india.
La sustancia, que se solía fumar mezclada con tabaco, no era desconocida en China, ya que se cultivaba allí desde el siglo XV. Ante el aumento del consumo que se estaba produciendo, ya en 1729 el emperador Yongzheng prohibió su comercio. Esto no sentó nada bien a los británicos, ya que las ganancias generadas eran de un 400 %.
A pesar de esa prohibición, la droga continuó introduciéndose en el país, aunque fuera de forma ilegal por el contrabando auspiciado por los ingleses.
Destrucción del alijo de opio
La prohibición promulgada no daba ningún resultado, ya que el consumo de opio seguía creciendo en el país. Los historiadores hablan de una gran cantidad de producto introducido por los británicos de forma ilegal, sin que las autoridades chinas pudieran impedirlo en las aduanas.
Por este motivo, el emperador Daoguang decidió poner fin a la epidemia que causaba la adicción a esta sustancia. De esta forma, dio orden de combatir la entrada de opio por todos los medios, aunque fuera usando la fuerza.
El encargado de esta tarea fue Lin Hse Tsu, quien en su primera acción envió a sus hombres a destruir un alijo de veinte mil cajas de opio.
Tras esto, procedió a mandar un mensaje a la reina Victoria para solicitarle que cesase de intentar introducir la droga en el país y pidiéndole que respetase las reglas comerciales.
La respuesta británica fue tajante: en noviembre de 1839 una flota completa atacó Hong Kong, donde se encontraba la armada china. Ese fue el inició de la Primera Guerra del Opio.
En el fondo de todo el asunto subyacía la lucha por la hegemonía en la zona. Un cónsul británico afirmaba a finales del siglo XIX lo siguiente:
“Mientras China siga siendo una nación de fumadores de opio no existen motivos para temer que pueda convertirse en una potencia militar de ningún peso, puesto que el hábito del opio merma las energías y la vitalidad de la nación.”
La guerra hizo que las potencias europeas se asentaran en toda esa parte de Asia, estableciendo colonias y tomando posiciones de poder, tanto comercial como militar.
Tras la Primera Guerra del Opio, que concluyó con la derrota de China, los contendientes firmaron los Tratados de Nankin, en los que se recogías las condiciones para la paz.
El país asiático se vio obligado a aceptar el libre comercio, incluido el de opio. Para facilitarlo aún más tuvo que abrir 5 puertos a las flotas comerciales británicas. Además, el acuerdo recogía la cesión de Hong Kong a Gran Bretaña durante 150 años.
Este nuevo acuerdo fue firmado en 1858, tras las primeras batallas de la denominada Segunda Guerra del Opio. De nuevo fueron los chinos los que tuvieron que aceptar todas las reclamaciones, no solo británicas, sino también de otras potencias occidentales que habían participado.
Entre estas concesiones se encontraba la apertura de embajadas de Reino Unido, Francia, Rusia y los Estados Unidos en Pekín, ciudad en la que no estaban permitidos extranjeros.
Por otra parte, nuevos puertos fueron habilitados para el comercio y se permitió a los occidentales viajar por el río Yangtze y por zonas de la China interior.
El final definitivo de la Segunda Guerra del Opio trajo consigo un nuevo tratado. Mientras se negociaba, los occidentales ocupaban Pekín y se incendiaba el Antiguo Palacio de Verano.
Entre las consecuencias que trajo consigo la derrota definitiva de China se encuentra la legalización total del opio y su comercio. Aparte, se ahondó aún más en la liberalización del comercio, con condiciones sumamente favorables a las potencias occidentales.
Por último, los cristianos vieron reconocidos sus derechos civiles, incluyendo el derecho a intentar convertir a los ciudadanos chinos.
El dominio  británico en Hong Kong, se mantuvo hasta 1999.
¿Qué es el opio? ( origen y efectos)
¿Por qué el consumo de opio se popularizo en China?
¿Cuáles eran las intenciones de Inglaterra al Introducir el opio en China?
¿Cuáles fueron las consecuencias de la Guerra de Opio en términos de colonización?